O Porto.
Rabelos en el Douro.Como decía en el primer comentario referente a Porto, pese algunas características propias, la ciudad es una imagen especular de Lisboa.
Una de esas gratas diferencias es el perfil de la ciudad y los barcos varados en el puerto -Cais da Ribeira- y en la orilla opuesta, que pertenece a Vila Nova de Gaia. Aquí están las grandes marcas del popular vino y aquí están la mayoría de bodegas donde se hace la destilación y maduración del oporto, los denominados armazéns.
Los rabelos eran las embarcaciones utilizadas para transportar el vino desde los lugares de cosecha a los armazéns, impresionantes cuando despliegan sus velas, hoy día son utilizados en algunas festividades y como anuncio flotante de las diferentes marcas, Sandeman, Cálem, Ferreira, Vasconcelos, Ramos Pinto… hasta llegar a la cincuentena.
Una de esas gratas diferencias es el perfil de la ciudad y los barcos varados en el puerto -Cais da Ribeira- y en la orilla opuesta, que pertenece a Vila Nova de Gaia. Aquí están las grandes marcas del popular vino y aquí están la mayoría de bodegas donde se hace la destilación y maduración del oporto, los denominados armazéns.
Los rabelos eran las embarcaciones utilizadas para transportar el vino desde los lugares de cosecha a los armazéns, impresionantes cuando despliegan sus velas, hoy día son utilizados en algunas festividades y como anuncio flotante de las diferentes marcas, Sandeman, Cálem, Ferreira, Vasconcelos, Ramos Pinto… hasta llegar a la cincuentena.

Lugares curiosos de la ciudad a destacar; el Museo do Carro Eléctrico, La Torre de los Clérigos perteneciente a la Igreja dos Clérigos del siglo XVIII, uno de los edificios mas altos del país (75 m), si desean subir las vistas son magníficas, pero hay 240 escalones.
Y el vestíbulo de la estación de Sao Bento (1916) con los murales de azulejos de Jorge Colaço con escenas históricas sobre transportes y fiestas rurales.
Y el vestíbulo de la estación de Sao Bento (1916) con los murales de azulejos de Jorge Colaço con escenas históricas sobre transportes y fiestas rurales.

Pocos pero hay tranvías e incluso un enigmático funicular que funciona automáticamente, verlo descender solitario da que pensar.

Siguiendo el curso del Douro dejamos atrás Porto y aunque parezca mentira, aquí empieza el verdadero objetivo de este viaje a Portugal.












