Dublín hoy y Otras islas.
El río Liffey desde el Grattan Bridge.El Dublín de hoy está cargado de historia, a pesar de que la incipiente recuperación económica de los últimos años es patente, da la impresión que aparte de apuntarse al carro de la modernidad también saben cuidar y mimar sus tradiciones y su patrimonio.
Una mañana, tras haber pateado ya varias veces los lugares mas interesantes, decidí hacer una larga excursión, me salí del mapa, y así a tientas llegué después de varias horas a Glasnevin. Esta localidad es famosa por dos cosas, su cementerio, -tiene un capítulo en el Ulises de Joyce- y por sus jardines. No pretendía visitar ninguna tumba en concreto, llegué fácilmente a la de Michael Collins pero no tiene mucho interés, mi motivo era observar sus enormes árboles. Un secuoya gigante californiano y varios cedros del Líbano entre otros muchos. Es un lugar muy bello, tanto como los National Botanic Gardens justo al lado. La anécdota del día fue encontrar una de las dos torres vigías del siglo XIX, de cuando las leyes de anatomía no permitían la cesión de cadáveres para el estudio de medicina. Las dos torres fueron construidas para vigilar a los ladrones de cadáveres que trabajaban para los cirujanos. Creo que los denominaban “resurreccionistas”.
Una mañana, tras haber pateado ya varias veces los lugares mas interesantes, decidí hacer una larga excursión, me salí del mapa, y así a tientas llegué después de varias horas a Glasnevin. Esta localidad es famosa por dos cosas, su cementerio, -tiene un capítulo en el Ulises de Joyce- y por sus jardines. No pretendía visitar ninguna tumba en concreto, llegué fácilmente a la de Michael Collins pero no tiene mucho interés, mi motivo era observar sus enormes árboles. Un secuoya gigante californiano y varios cedros del Líbano entre otros muchos. Es un lugar muy bello, tanto como los National Botanic Gardens justo al lado. La anécdota del día fue encontrar una de las dos torres vigías del siglo XIX, de cuando las leyes de anatomía no permitían la cesión de cadáveres para el estudio de medicina. Las dos torres fueron construidas para vigilar a los ladrones de cadáveres que trabajaban para los cirujanos. Creo que los denominaban “resurreccionistas”.

Glasnevin Cemetery.El jardín botánico es muy interesante, fue inaugurado en 1795. Árboles plantados que datan del siglo XVIII, una secuoya gigante de 30 metros de altura y formidables Eucalyptus Gunii de Tasmania, entre otras 16.000 especies de plantas.
La guinda del pastel son los enormes invernaderos de metal construidos en 1843 y 1849. Desgraciadamente sus famosos nenúfares gigantes no están, los pequeños invernaderos de madera donde se plantaron los primeros de Europa, parecen hoy día el jardín de la Familia Monster, habrá que esperar que los reconstruyan.
La guinda del pastel son los enormes invernaderos de metal construidos en 1843 y 1849. Desgraciadamente sus famosos nenúfares gigantes no están, los pequeños invernaderos de madera donde se plantaron los primeros de Europa, parecen hoy día el jardín de la Familia Monster, habrá que esperar que los reconstruyan.


No se quien es Jesús del Campo, no he leído, ni visto siquiera otras obras suyas, escuché la reseña sobre este incalificable libro, una noche de insomnio en un programa literario a las retantas de la madrugada. Su título me llegó cuando aún no sabía que este verano sería para mi un verano muy isleño.
Jesús del Campo es un infatigable viajero, siempre lleva el “chip” puesto, y realiza una suerte de rito parecido a mis “contracampos” pero sin cámara. Debe ser historiador o un enamorado de la historia. Viaja en su coche -al menos en esta ocasión- y llega a diversos lugares, pregunta a los lugareños por ciertos rincones o parajes. Una vez allí los contempla en silencio unos instantes y marcha. Esos lugares son siempre muy especiales, campos de batalla, ruinas de fortalezas, el pueblo que vio la muerte en la horca de Juan Martín el Empecinado, o lugares donde vivieron o fueron presos reyes, reinas o poetas, también el cruce de ríos donde hizo noche el Cid Campeador… a veces su disertación vuela lejos y aparecen Butch Cassidy y Sundance Kid, el mosquetero d´Artagnan o Ricardo Corazón de León a ritmo música de vihuela o rock urbano. Se lee en un suspiro y deja poso.
Ah! Y esto es una pista.
Me voy unos días en busca de “otras islas”.
Ya les contaré a la vuelta.
Me voy unos días en busca de “otras islas”.
Ya les contaré a la vuelta.


























