Mediterráneo en la ventana.
Lunes 17 de agosto. Amanece en el aeropuerto del Prat.Quedan pocas hojas ya en la agenda de este año. Repasando el archivo de imágenes de lo que en él paso, he encontrado esta serie, es un intenso viaje a través del Mediterráneo.
Por alguna razón, en mi caso, tomar aviones va siempre añadido a madrugón.
Aunque pueda parecer raro, el viaje a Estambul comenzó con un breve pero intenso retroceso hasta Madrid, y parafraseando a Robe de Extremoduro en aquella canción; “no creáis que huyo, solo estoy tomando carrerilla”, así el paso por la meseta fue para tomar impulso en un viaje de varias horas, en las que permanecí literalmente clavado a la ventanilla.
Vean sino estas imágenes, en las que como un plano trazado escala 1:1 por los cartógrafos de los que nos hablaba Jorge Luis Borges, se desplegaba ante mi un nítido google earth con todo El Rigor de la Ciencia.
Menorca. A la izquierda el puerto de Ciutadella (casa de color blanco)y las cristalinas playas del sur como Cala Galdana (abajo a la izquierda).
Así fue, tras pasar por la flamante T4 de Barajas a desayunar, tomé el segundo avión de la mañana en dirección contraria al sol.
Dejando atrás las sierras de Cuenca, a la altura de Valencia apareció de nuevo el Mediterráneo, al instante, ante mis perplejos ojos estaba Mallorca y pude ver con una luz nítida sus costas azules y las peñas de Cabo Formentor. Luego Menorca y sus playas de arenas blancas.
Dejando atrás las sierras de Cuenca, a la altura de Valencia apareció de nuevo el Mediterráneo, al instante, ante mis perplejos ojos estaba Mallorca y pude ver con una luz nítida sus costas azules y las peñas de Cabo Formentor. Luego Menorca y sus playas de arenas blancas.
Cerdeña. Pueden apreciar la península y las islas del Parco Nazionale dell´Asinara en Isola Asinara a lo lejos, Porto Torres y Sassari. En la costa sur la bahía de l´Alghero.Tras leer unas cuantas hojas, abajo estaba Cerdeña con idénticas aguas azul verdosas y playas claras. Atravesamos la isla en un suspiro y ya se apreciaban con claridad los terrenos volcánicos y los viejos cráteres.
El otro lado de la isla de Cerdeña.Pueden apreciar claramente l´Isola Tavolara e Isola Molara
y la gran playa de arenas blancas frente Stagno San Teodoro.
Tras sobrevolar las bellas islas de Ponza y Ventotene, llegamos a la costa de la península italiana, Las islas de Ischia y Procida donde, ahora si, ya se observan con toda claridad los volcanes y los cráteres humeantes de Pozzuoli; el lago d´Averno, la Solfatara y tantos otros.
Hasta llegar a Napoli y el imponente cráter del Vesuvio, el monte Somma y las impresionantes vistas de Herculano y Pompeya.
Por fin la ciudad de Salónica en tierras griegas, las islas de Tasos y Samotracia para entrar en una espiral sin fin en el Mar de Mármara. Por alguna razón que ignoro, el piloto paso casi veinte minutos, dando vueltas en circulo antes de aterrizar, -¿no tenía aún la orden ? ¿falta de pista?- lo cual me dio tiempo de familiarizarme con el idioma turco sin conseguirlo, una y otra vez sobrevolaba una gran inscripción grabada en una colina, sigo sin saber que es lo que decía el texto.
Por fin la ciudad de Salónica en tierras griegas, las islas de Tasos y Samotracia para entrar en una espiral sin fin en el Mar de Mármara. Por alguna razón que ignoro, el piloto paso casi veinte minutos, dando vueltas en circulo antes de aterrizar, -¿no tenía aún la orden ? ¿falta de pista?- lo cual me dio tiempo de familiarizarme con el idioma turco sin conseguirlo, una y otra vez sobrevolaba una gran inscripción grabada en una colina, sigo sin saber que es lo que decía el texto.
Primer contacto con la historia de Estambul las Murallas de Teodósio.por alusiones (1.05) y con la voz del maestro.
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